Escribo en la oficina, porque no se dice mucho cuando te restringe el ambiente a pensar en eficiencia y dinero.
Es un lenguaje muy sencillo que casi no te cuesta.
Escribo en la noche, porque libera de las mentiras del día que doman los sueños.
Como tu ausencia que libera la verdad.
Escribo y ruedan y fluyen y se paran y permanecen las palabras.
Tan insolentes y airadas y estimulantes y terribles.
Escribo notas como lanzando pensamientos a un muro de piedra, desahogando.
Derribando la incertidumbre del mundo mesoamericano.
13.10.10
24.9.10
23.9.10
Esta ciudad está llena de payasos
Tantos intelectuales que pierden credibilidad y respeto por ésta razón. Muchachos, muchachas, así me es muy difícil tomarlos en serio. Déjense de esas actitudes tan payasas, y vamos a empezar a platicar de verdad.
19.8.10
10.8.10
8.8.10
de mí para tí, todo lo que sé y lo que estoy aprendiendo
De qué sirve mirarte si no aprendes de mis ojos, y de qué sirve hablarte si no le puedo dejar algo a tu alma.
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